jueves, 14 de agosto de 2008


Tercer accidente mortal en la Expo

El trabajador Héctor Álvarez Grande falleció el 7 de agosto por la tarde tras precipitarse al vacío desde 13 metros al pisar un falso techo y caer sobre el patio de butacas del auditorio del Palacio de Congresos. El joven de 28 años, natural de León y residente en Madrid, estaba contratado por la empresa adjudicataria del servicio de luz y sonido del Palacio de Congresos, Fáctica Siglo XXI, una de las que compone la UTE adjudicataria del servicio, subcotratada a su vez por la Sociedad Expoagua. El accidente sucedió mientras realizaba labores de mantenimiento en una zona situada encima del auditorio.

Como respuesta al accidente, los compañeros del fallecido protagonizaron una sentada y todos los espectáculos de esa misma noche resultaron cancelados, pese a que la propia organización de Expoagua pretendía seguir adelante, según han declarado “soto-voce”, algunas compañeras del fallecido, que han denunciado, asimismo, la precariedad laboral con la que se trabaja para Expoagua.

Con este ya son tres los trabajadores que han perdido su vida desde que comenzaron las obras de la Expo. En julio de 2006 falleció un trabajador al verse atrapado en una amasadora de hormigón. Freddy Alberto Arenas, de 43 años de edad y de origen colombiano, trabajaba desde hacía 4 meses en la empresa Mariano López Navarro y tenía un contrato de obra o servicio. La segunda víctima fue Felipe Vargas, de 54 años y natural de Soria, mientras trabajaba en la Villa Expo de la Avenida Ranillas, al caerse al vacío desde un quinto piso.

Esperemos que las investigaciones que se realicen aclaren las causas que han propiciado el fatal accidente. En cualquier caso, en un evento en el que conviven cientos de empresas, donde cada tarea está contratada o subcontratada a una empresa diferente, y en el que además se desarrollan trabajos de alto riesgo, como los de construcción, no cabe sorprenderse de la existencia de numerosos accidentes. Según el informe final de la oficina técnica sindical de la muestra, hasta la apertura de la Expo se registraron 286 accidentes, si bien este dato recoge únicamente los accidentes dependientes de la sociedad Expoagua, por lo que no incluye los dos accidentes mortales que se habían producido hasta la fecha. Por tanto, se da la paradoja de que dicho informe “final”, que fue presentado con gran triunfalismo por los secretarios generales de UGT y CCOO, no recoge los tres accidentes mortales habidos hasta la fecha, como no recoge todos los accidentes que haya podido haber en obras “no dependientes de Expoagua”.

Nos gustaría destacar muy especialmente el lamentable papel de algunos medios de comunicación que insistían una y otra vez en reiterar que este ha sido el primer accidente mortal de la muestra, obviando los anteriores.