martes, 21 de septiembre de 2010
jueves, 16 de septiembre de 2010
BARRIO A BARRIO
La comunidad musulmana negocia la compra del colegio Lestonnac
El imán de Zaragoza afirma que esperará a que se produzca el desalojo.Los okupas se manifestaron en Torrero en contra de la actuación policial.
16/09/2010 F. V. L.
- Lectura de un manifiesto, ayer, en la protesta por la actuación policial con los okupas de Lestonnac
FOTO: CHUS MARCHADOR
La comunidad musulmana en Zaragoza está negociando desde hace varios meses la adquisición del colegio Lestonnac, donde se ha instalado un colectivo okupa que la Policía trató de expulsar el pasado martes. El desalojo no se llevó finalmente a cabo debido a que el juez encargado del caso denegó la autorización tras concederla, al parecer por razones de seguridad, según fuentes policiales, aunque los propios okupas achacaron la operación fallida al hecho de que el trámite iba a realizarse sin la presencia de un secretario judicial.
"Hace siete meses que estamos en negociaciones con la Compañía de María para comprar el colegio", reconoció ayer el imán Fawaz Nahhas. "El trato no se ha cerrado todavía, pero en cualquier caso la comunidad musulmana aguardará a que se haya producido la expulsión, pues no nos interesa un local en el que haya que entablar una batalla legal para que sea plenamente nuestro", añadió Nahhas.
El desalojo se saldó con varios ocupantes agredidos, según el movimiento okupa, que ayer se manifestó en la plaza de las Canteras, en Torrero, para mostrar su "indignación" ante el comportamiento de las fuerzas de seguridad. En la marcha participaron unas 200 personas.
Nahhas afirmó que la idea de la comunidad musulmana es destinar el colegio Lestonnac a albergar un centro cultural islámico que, entre otras instalaciones, contará con una mezquita.
"Se trata de un proyecto que no solo beneficiará a los musulmanes, sino a toda la ciudad de Zaragoza y a Aragón en su conjunto", subrayó el imán, que hizo hincapié en que las mezquitas utilizadas hasta ahora en Zaragoza "no son dignas de tal nombre".
"Hemos estado en pisos pequeños y en locales que antes se dedicaban a guardar coches, unos locales que no reúnen requisitos para contener un centro para creyentes porque no estaban pensados para eso", añadió.
BARRIO A BARRIO
Desalojo en Torrero con vuelta atrás
La Policía acudió al antiguo colegio Lestonnac para echar a los jóvenes que ocupan el edificio. La orden judicial no llegó y los agentes se tuvieron que retirar.
Agentes de la Policía Nacional (de la Unidad de Protección y Reacción -UPR-) intentaron desalojar ayer por la mañana el antiguo colegio Lestonnac, convertido desde hace unos meses, por iniciativa de un grupo de jóvenes, en el Centro Social Okupado La Vieja Escuela. Ante la falta de una orden judicial, la presión social y la resistencia (media docena de personas se encerraron en el local), los policías tuvieron que renunciar a su idea inicial y abandonaron el lugar a mediodía.
Los jóvenes (algunos de ellos procedentes del centro desocupado Adoquín) llevan cinco meses en este antiguo colegio, situado en la calle de Cuarte de Torrero, que es propiedad de la Compañía de María y que llevaba más de cuatro años vacío y sin actividad . Lo han convertido en espacio social, donde organizan talleres, conciertos y actividades a las que también acuden vecinos del barrio.
Según explicaron algunos jóvenes, los agentes se presentaron a las 10.30 y pidieron a los que estaban dentro del edificio que salieran. Al no disponer de orden judicial, estos se negaron, se encerraron en el local y avisaron a más compañeros y amigos que al poco rato acudieron al lugar. Alertados por el despliegue policial y el corte al tráfico de algunas calles adyacentes, algunos vecinos también llegaron a las inmediaciones en defensa de los chavales.
Así, sobre las 12.00, medio centenar de personas estaban concentradas en el exterior del edificio increpando a los funcionarios con gritos de "fuera, fuera", mientras otros seis jóvenes permanecían dentro y asomados en la azotea. Sin explicar nada a los presentes, los agentes abandonaron el lugar sobre las 12.30. Según explicaron fuentes oficiales, el dispositivo se organizó pendiente de que llegara la orden judicial. Sin embargo, las mismas fuentes precisaron que un requerimiento judicial de última hora anuló el desalojo y los policías tuvieron que retirarse.
Los jóvenes agradecieron la presencia de compañeros y especialmente de los vecinos de Torrero que se mantuvieron a su lado en todo momento. "No hacen nada malo, al revés. Antes, el edificio estaba abandonado y solo servía para botellones. Organizan todo tipo de actividades a las que venimos mucha gente del barrio", destacó Mari Carmen Pérez.
El presidente de la Asociación de Vecinos de Torrero, Javier Grassa, alabó también el trabajo realizado por este colectivo durante estos meses y criticó la actitud de algunos de los policías. "Hay cierto malestar por que han utilizado la violencia en algún momento", precisó. Algo que también denunciaron algunos okupas y vecinos presentes. Según informaron desde el CSO, varios compañeros fueron al hospital a tramitar partes de lesiones por porrazos recibidos.
De momento, el colectivo teme que se vuelva a querer desalojar el edificio, por lo que ayer mismo a mediodía procedieron a llevarse parte del material electrónico que guardaban en las instalaciones. Por otra parte, se ha convocado hoy una concentración en la plaza de las Canteras, a las 19.30, en apoyo La Vieja Escuela.
OCHO JÓVENES ESTABAN EN EL EDIFICIO
Un juez paraliza el desalojo de unos 'okupas' de un colegio abandonado en el barrio de Torrero
Ocho jóvenes, con actitud pacífica, se encuentran en el interior de un antiguo centro escolar, en el número 103 de la calle Camino de Cuarte.
Un juez ha suspendido el desalojo de un colegio abandonado en el barrio de Torrero de Zaragoza, en el que había unos ocho jóvenes, y al que acudieron efectivos de la Policía Nacional para intentar desocuparlo, según informaron fuentes policiales.Alrededor de las 10.30, a requerimiento judicial, varios efectivos de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, con la colaboración de la Policía Local, acudieron a dicho colegio situado en la calle Camino de Cuarte, en el número 103, para desalojarlo.
Sin embargo, cuando todavía no había comenzado el desalojo llegó otra orden del juez para suspenderlo, por lo que los efectivos abandonaron el lugar, en el que se encontraban unos ocho jóvenes en principio en actitud pacífica, agregaron las mismas fuentes.
BARRIO A BARRIO-SOLIDARIDAD
"El Ayuntamiento nos multa por colgar carteles y ellos hacen lo mismo"
La Asociación de Vecinos de Torrero denuncia que se siente "perseguida" y pide paneles para poder colocar sus anuncios.
"Nos multan por colgar anuncios sobre el mercado agroecológico, las fiestas del barrio, la presentación de un libro o, incluso, charlas informativas, como las que hicimos en el cine Venecia sobre la inspección técnica de edificios", explica Javier Grassa, miembro de la asociación. Según la ordenanza cívica, que entró en vigor en noviembre de 2008, está "prohibido colocar carteles y realizar inscripciones o pintadas en paredes, muros, quioscos, cabinas, fachadas, farolas, verjas, etc., en lugares o emplazamientos no autorizados".
"Nos sentimos perseguidos. Todo el mundo pone sus carteles: particulares, asociaciones y hasta el propio Ayuntamiento. En fachadas de la avenida de América hemos visto varias veces carteles del Consistorio que anuncian cursos o actividades culturales. Es una incoherencia", aseguran desde la asociación.
"No tenemos otra manera de anunciar nuestras actividades. No todo el mundo tiene acceso a Internet. Los carteles son una fuente de información para muchos vecinos del barrio. Procuramos ponerlos en sitios privados, como bares o locales, pero a veces también los pegamos en fachadas o mobiliario urbano para darles más visibilidad. Llevamos 30 años haciéndolo así. Siempre son informaciones de interés público y nada con ánimo de lucro. Son fotocopias pegadas con celo que no dañan el mobiliario", subraya Piluca Catalán.
La asociación recibió el año pasado 13 multas de 120 euros cada una por incumplimiento de la ordenanza municipal, de las que pagaron dos, siete fueron perdonadas y otras tres están pendientes de recurso. "Desde el Ayuntamiento nos piden participación y colaboración, y luego nos machacan con multas. No tenemos dinero para pagarlas", se lamentan. En la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) no tienen constancia de que otros colectivos también estén siendo multados por este motivo.
La Asociación de Vecinos de Torrero solicitó al Ayuntamiento la instalación de paneles informativos para poder colocar sus carteles. El pleno municipal aprobó antes del verano la colocación de paneles por todos los barrios de la ciudad, pero la medida aún no se ha llevado a cabo. La FABZ envió hace un mes al Ayuntamiento sus propuestas con los puntos de colocación de estas estructuras. En Torrero, la asociación de vecinos señaló 80 emplazamientos. "Hasta que instalen los paneles, podrían dejarnos colgar nuestros carteles en la calle", señala Javier Grassa.
Fuentes municipales explican que la ordenanza municipal prohíbe colgar carteles -independientemente de su contenido- en las fachadas de edificios públicos o privados. "La policía denuncia estos hechos en toda la ciudad, no exclusivamente en el barrio de Torrero. No se está persiguiendo a esta asociación", afirman. Y apuntaron que está prevista la instalación de 40 paneles informativos en toda la ciudad antes de final de año.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
BARRIO A BARRIO SOLIDARIDAD
Torrero
Manifestación vecinal por la polémica de los carteles
Las últimas sanciones llevan a los colectivos a salir a la calle en octubre.
14/09/2010 T. R. L.
- FOTO: SERVICIO ESPECIAL
- 240 euros de multa14/09/2010
- El ayuntamiento también incumple14/09/2010
- FOTO: SERVICIO ESPECIAL
La Asociación de Vecinos Venecia-Montes de Torrero se movilizará el próximo mes de octubre tras las últimas multas que han recibido por colgar carteles informativos de charlas, reuniones y festejos en algunas zonas públicas del barrio. Un desembolso que no tendrían que hacer si el ayuntamiento hubiera colocado en el barrio los paneles informativos aprobados por el pleno para no utilizar precisamente las farolas y las fachadas. La ordenanza cívica obliga a abonar un importe por este tipo de acciones, que se vinculan al uso y limpieza de los espacios públicos.
Ayer mismo les notificaron tres por parte de la Policía Local, de enero por los anuncios de la hoguera de San Antón. Dos por hacer uso de las marquesinas de autobús y otra por colgarlos en un transformador eléctrico. Ya fueron apeladas en su momento por el colectivo pero finalmente tendrán que ser abonadas. Toda esta polémica ha llevado a los vecinos a convocar una concentración el 24 de octubre en la plaza de las Canteras. Allí tendrá lugar un acto reivindicativo que aún se mantiene en interrogante.
No obstante, aprovecharán la Bajada del Canal el próximo domingo para ir dando a conocer la iniciativa al resto de residentes del barrio. Prepararán unos carteles que dejarán ver durante el concierto o la comida popular que tendrá lugar tras la celebración de la tradicional carrera. "Todo lo que hacemos es por el bien del barrio, y lo tenemos que difundir", explicó Javier Grassa, portavoz de la asociación vecinal.
El año pasado acumularon en torno a 13 multas. Siete fueron desestimadas pero el resto se mantuvieron, según apuntaron desde la organización. Ahora temen que les lleguen más porque desde principios del 2010 las actividades y los anuncios que han hecho han sido numerosos, entre ellos, de la Bajada del Canal o de la asamblea de la Inspección Técnica de Edificios (ITE).
INFORMACIÓN Aseguran que es la única forma que tienen de asegurarse que los asuntos de la comunidad lleguen a todos los residentes del barrio, dado que hay personas que son mayores y no todos tienen internet. "Estamos hartos de vernos perseguidos por esto porque todos pegan carteles pero a los únicos que nos multan somos nosotros", apuntó Grassa. De hecho, desde el colectivo vecinal afirman que el ayuntamiento también dispone carteles a lo largo de la avenida de América. "¿Por qué esa permisibilidad de cara a unos y no a otros?", se preguntó Grassa.
Hasta que no cuenten con los soportes municipales, solicitan una moratoria para que no les "fundan" a multas. "Recibimos unos 1.000 euros del ayuntamiento de subvenciones y ayudas", apuntó Grassa, por lo que con las sanciones y multas se les va el 50% de lo que reciben del consistorio.






